Xixón

Huésped

A la sombra de la madrugada
sábanas extranjeras me despiertan
y tropiezo para ducharme

y para mí, medio dormido ya, la radio mellada
está como carteles en el metro
vislumbrados en fragmentos sin sentido.

(Algo, no sé, me gusta en eso.)

El silencio, las pausas tranquilas
y una intimidad indecisa
hacen del café un culto especial ~

hasta mañana
se introduce debajo de la puerta
como la sombra desde un zaguán iluminado
de un invitado inesperado.

Bar

Con un trapo y un gesto mugriento
ella limpia el mostrador

y cargada de espaldas organiza
los diarios de ayer.

Echa vino tinto
en la luz palida de mañana:

y en el serrín trazo dibujos
pensado vagamente de casa.

La Canción de la Gaita

es el viento en las orejas de las montañas
y el grito de esa mendiga la focha

es el ladrido agudo de la gaviota
donde la violencia lenta y suave del mar

es la emoción de un precipicio
o el vislumbre de un arco iris en la espuma.

La Loma

Este xilófono de piedra
esta música de la montaña debajo de mis pies
este ritmo vacilante de bota y piedra
a mí me parece ~

un viento azul herido por humo amargo
(quizás)
una carga agradable
un caballo en el horizonte
cuervos ~

a mí me parece
la claridad de distancia
es una montaje de horizontes
o, para decirlo de alguna manera,

hay una fraternidad amable
y un compartir de pan y vino

que transfigura esta montaña
y sus montones de piedras al azar
en algo lo que quiero recordar ~

traer a casa recuerdos
puede ser recompensa propia ~
a usted doy
la música de la montaña debajo de mis pies
su xilófono de piedra.

El Partido de Fútbol

Voy a votar
para el Partido de Fútbol.

Quiero tener un equipo
que trabaje bien, conjunto,
sea fuerte a la izquierda;
un equipo, sí, que corra
el uno para el otro
~ rápido, ágil, ligero.

Voy a votar
para el Partido de Fútbol.

Quiero tener un equipo
que juegue con amor. Quiero
jugadores que listos sean
que el balón bien dividan
que representen la gente,
el público, lealmente.

Votar conmigo
para el Partido de Fútbol.

Diálogos

Tienen ellos
opiniones sobre el socialismo nuevo,
los problemas del capitalismo viejo,
el fin de historia, corrupción, impuestos.

Yo digo, sí. Y, no.

Ellos distinguen entre setenta-tres clases
de peces rojos e hinchados, y entonces
entre los cuatro tamaños de langosta
y entre el mejor y el menor calamar.

Yo digo, me gusta la sidra. Y, por favor.

Estiman los méritos de culturas diversas,
Ibéricas y Asturianas,
por una interpretación ingeniosa de artefactos
y de indicios arqueológicos en el terreno.

Digo, estoy feliz.
Y, gracias.

Teléfono

En tales silencios oigo ~

donde nuestros libros se esparcirán
por todas partes de las paredes ~

y la ropa de ayer ~

demasiadas mañanas y tan lejos ~

y cuando retienes tu aliento
escucho la línea conocida
de tu espalda
el temblar pequeño de tus pechos ~

tu brazo tenso
tus dedos apretados y delicados ~

hasta que el sabor previsto de tu voz
el silencio perfecto del amor confirme.

Esta Novela

(y estás dentro)
esta novela describe
la vida y la muerte ~

cada día es una novela sobre
la vida y la muerte
(y estás dentro) ~

en esta pintura
donde había la cara de una reina
ahora hay tu hija ~

por favor
que te encuentres con la heroína de mi novela ~
que mires

¿es ella en este espejo?
otra vez ~
la vida y la muerte

Voto de Gracias

Por el baile del aire iluminado y del agua centelleante
Por la bofetada caliente de cortado
Por el olor fértil de vacas y sus establos
Por el sabor picante de chorizo
Por las noches de sidra y sus fiestas de pescado

Por el ladrar de perros al anochecer
Por el viento en la cara del mar
Por el desorden alegre de cerveza a mediodía
Por Rioja Reserva y su alfombra roja
Por un álbum de recortes lleno de sabores

Por la alegría solemne de domingos
Por armonios y armonía
Por un cabo tranquilo que da al pasado
Por los bautismos de sidra en una docena de bares
Por los colores lunares que tiene la langosta

Por el clamor preocupado de un público partidario
Por los arcos iris en la espuma
Por oraciones privadas en la Cueva Santa
Por puentes romanos y iglesias medievales
Por la bruma del mar llevada por el viento

Por tiendas anticuadas y la gula de una pastelería
Por vientos fuertes y viaductos
Por un faro que brilla en los muertos
Por la violencia lenta y suave del mar
Por pinchos y una cama

Por el bazar verspertino
Por los bloques de sol
Por el color de piedra y la manera en la que sonríe
Por la soledad delicada de un libro y un café
Por un tinto fresco y un churro

Por la emoción sabrosa de las corridas del verano pasado
Por el olor de la mañana y el humo de un puebliño
Por sinfonías del agua
Por un almuerzo sencillo en una ladera complicada
Por la austeridad engañosa de un bar del monte